En una economía, existen unidades excedentarias, es decir todas dueñas de los factores de producción, que vienen a financiar a aquellas deficitarias por naturaleza: el gobierno y las empresas. Esto ocurre porque siempre hay una necesidad que cubrir. Para el sector público, serán necesidades sociales; para el privado, fondos para concretar proyectos de inversión con un valor actual neto positivo, o una tasa de retorno (TIR) por encima de su costo de capital.
La intermediación en los mercados de capitales se da por medio del sistema bancario, o a través de la emisión de bonos (deuda) o acciones y otros instrumentos híbridos que revisten características de uno y de otro (acciones preferidas o títulos convertibles en acciones).
Pero existen determinados períodos en los que las empresas no invierten. No lo hacen porque las tasas son prohibitivas, por expectativas de bajos retornos o de precios en baja (deflación), o bien por falta de predecibilidad o incremento del riesgo. En este último caso, si creen que no existe un entorno propicio para el normal desarrollo de sus negocios, las compañías no hacen nada.
Y eso es lo que viene pasando, ya que las condiciones son las ideales para que las compañías en los EE.UU. busquen un uso alternativo del dinero, paradójicamente en un momento en el que las ganancias operativas están generando un flujo de caja creciente.
Pero las expectativas son que estos disminuyan o se desaceleren fuertemente. Las posibilidades de un double-dip, o recaída en el producto bruto de la mayor economía mundial, es algo que atormentó a los gerentes financieros.
Pero existen alternativas a la hora de buscarle otro uso al dinero que no sea el método tradicional de retribuirle al accionista valor a través de la inversión productiva y de flujos de caja positivos y crecientes en el tiempo. Las empresas pueden decidir el pago o incrementos en los dividendos, así como en los programas de recompras de acciones emitidas. El primero es dinero en mano: un retorno “semi-fijo” no despreciable en algunas compañías. La segunda alternativa es reducir el stock de papeles emitidos, recomprándolos, y efectuar una reducción de capital inmediato que les dé más participación a los inversores minoritarios. Un tercer uso del dinero puede consistir en adquirir otras firmas, es decir crecer por operaciones, en lugar de hacerlo en forma orgánica.
La actual coyuntura provoca que el efectivo acumulado en las tesorerías sea récord y las oportunidades de crecimiento están limitadas y condicionadas a la evolución de la economía mundial y de los EE.UU.. En la situación actual, las ganancias se han recuperado sensiblemente y hay menor cantidad de papeles por la extensión de los programas de recompra. Entonces, las valuaciones son cada vez más atractivas, dado que disminuyen los múltiplos de valuación más tradicionales.
Existe un potencial para que las empresas puedan reducir como un objetivo muy razonable el 5% de las emitidas en el corto plazo, lo que incrementaría todos los parámetros de medición de atractivo relativo como las ganancias por papel y los múltiplos de valuación relativa como los price-to-earnings. A menor cantidad de acciones, las firmas son más baratas en términos relativos.
El ETF que apunta a empresas de elevados retornos por dividendos más capitalizado es el iShares DJ Select Dividend (DVY), que tiene una composición de más de 100 empresas y rinde el 3,51%. Para tener una idea de un promedio, las 500 empresas de mayor capitalización bursátil de los EE.UU. (S&P 500) tiene un rendimiento del 1,77% y este instrumento lo hace al doble de tasa: el 3,36%.
Le sigue el iShares S&P US Preferred Stock (PFF) y el PowerShares Financial Preferred (PGF), ambos de acciones preferidas, exclusivamente, y con elevados rendimientos anuales: 7,34% y 7,91%, respectivamente. Estos instrumentos tienen un cupón elevado pero que pueden no pagarse y acumularse por hasta ocho trimestres consecutivos y hasta algunas compañías los saltean y no lo abonan después porque están habilitadas a hacerlo. Estos ETFs son opcionables (tienen calls y puts).
Existen otros de empresas de gran capitalización bursátil, o bien el PowerShares International Dividend Achievers (PID) de empresas globales fuera de los EE.UU.
En síntesis, las pocas oportunidades de inversión que existen en un entorno macroeconómico que se ha enrarecido y que apunta a una fuerte desaceleración de la actividad económica, sumado a la fuerte acumulación de efectivo ya existente, apuntan a un fuerte incremento en el pago de dividendos y, por ende, de los ratios en relación a las ganancias obtenidas (payout ratio).
Sugerencias:
- Para operar con el ETF y CFD del iShares DJ Select Dividend en la plataforma SaxoTrader, usar el ticker (DVY:arcx)
- Para operar con el ETF y CFD del iShares S&P US Preferred Stock en la plataforma SaxoTrader, usar el ticker (PFF:arcx)
- Para operar con el ETF y CFD del PowerShares Financial Preferred en la plataforma SaxoTrader, usar el ticker (PGF:arcx)
- Para operar con el ETF y CFD del PowerShares International Dividend Achievers en la plataforma SaxoTrader, usar el ticker (PID:arcx)
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