¿Cómo invertir en commodities?
Gustavo Neffa, Sala de Inversión América SUSCRIBIRSE
Los commodities son bienes intermedios que se utilizan en otros procesos productivos. En el mundo de las inversiones, fueron siempre considerados una clase de activo no tradicional, pero desde no hace mucho tiempo se convirtieron en un activo cada vez más recurrente en la conformación de carteras.
Esto se debe a que han sido la mejor alternativa de los últimos años. Pero no sólo ha sido una buena elección por su retorno, sino que, también, permite una diversificación importante, representando, en muchos casos, una opción con baja correlación muy beneficiosa, como el oro o los productos agrícolas, que poseen su ciclo propio despegado del ciclo de negocios bursátiles.
Otros commodities más especulativos, como el petróleo, la plata o el cobre, fluctúan más de la mano de la disponibilidad de fondos y del apetito por el riesgo, por lo que están correlacionados con la evolución de los mercados.
Un grupo importante de materias primas tiene una correlación positiva con el ciclo económico, como los metales industriales y la energía, mientras que otros tienen una negativa, como los metales preciosos, especialmente el oro (y en menor medida, la plata), cuya demanda va en aumento con el incremento en la percepción del riesgo.
Cómo comprarlos
Los operadores que actúan en los mercados de materias primas no son muy distintos a los que operan bonos o acciones, pero existen ciertas particularidades a tener en cuenta. Hay dos ámbitos de negociación: el mercado spot y el de futuros.
El primero es de contado, cuyas operaciones se liquidan en el día, básicamente usado por los productores de la economía real. Allí actúan las empresas petroleras o de granos que venden su producción, o las empresas que quieren fijar un precio a sus insumos a futuro para evitar comprarlos más caro.
El segundo es el más utilizado por los inversores. Pueden ser para cubrirse frente a la volatilidad en las cotizaciones, o bien para especular sobre el movimiento para beneficiarse. Este es el que mejor replica el movimiento de los commodities y la mejor alternativa para quienes buscan colocar su dinero en este sector.
También, se puede buscar una exposición a través de distintos instrumentos, aunque en forma imperfecta e indirecta. Por ejemplo, los ETF de materias primas han proliferado mucho en los últimos años, tanto en forma directa como inversa, en lineal o apalancada.
Es decir que es posible exponerse directamente como a su rendimiento inverso, si cree que puede bajar. Asimismo, si desea redoblar la apuesta, existen algunos que duplican el rendimiento. Si busca una canasta de bienes primarios, tiene también una alternativa.
El único problema que existe es el tracking-error o la diferencia de rendimiento de apostar por un commodity a través del ETF. Esto se debe a que la curva de futuros se encuentra con pendiente muy positiva, es decir que los vencimientos más lejanos presagian subidas en los precios.
Como la mayor parte de estos instrumentos invierten en el vencimiento más cercano, al pasarse a los más lejanos cuando se acerca su final, se debe vender el primero y barato, y comprar más caro el segundo. En ese proceso, se pierde valor del fondo, es decir disminuye el Net Asset Value (NAV) sin que medie una baja en el activo subyacente.
Otra forma de exponerse es hacerlo a través de un ETF que contenga empresas productoras de bienes primarios, o bien en alguna de ellas en forma individual.
En la fijación de los precios de los commodities, intervienen aspectos relacionados con los fundamentals de oferta y demanda con las cuestiones especulativas de mercado, donde muchos inversores institucionales inflan en forma artificial sus precios para sacar provecho de importantes ganancias en el corto plazo.
El aspecto más importante para esto es la oferta global, sobre todo por su relativa inestabilidad frente a una demanda más estable o conocida (alimentos). En menor medida es el caso de los bienes primarios atados al ciclo económico de uso industrial, como el cobre o el aluminio, cuyo valor es muy dependiente del ciclo económico: cuanto mayor es el desarrollo, más grande es la demanda de materias primas.
En el extremo se encuentran el petróleo u otros commodities especulativos como la plata, en la que, en este último caso, dependen en gran medida de la demanda, o bien de factores puntuales como los conflictos bélicos en Medio Oriente.
La liquidez es uno de los factores que puede afectar sensiblemente a la inversión en el sector. Cuando es abundante, mayor es la búsqueda de nuevas alternativas. Por ejemplo, el azúcar alcanzó récords históricos de la mano del desarrollo de las energías alternativas o renovables. Otros commodities, como el litio o los minerales raros, poseen una demanda en aumento debido a su uso industrial.
En síntesis, los operadores de commodities pueden ser las mismas empresas productoras o aquellas que necesitan proveerse de la mercadería necesaria a determinado precio para planificar mejor su proceso productivo, así como especuladores en busca de mayores rendimientos dispuestos a asumir ese riesgo.
Si bien el mercado de futuros arbitra esos riesgos, esta clase de activos se hace cada vez más presente en los portafolios de los inversores tradicionales, independientemente de su grado de aversión al riesgo.
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