Nouriel Roubini: El economista que predijo la crisis subprime
Gustavo Neffa, Sala de Inversión América SUSCRIBIRSE
Nouriel Roubini es uno de los principales referentes del mercado en aspectos macroeconómicos y de finanzas, especialmente respecto al estudio de los problemas del capitalismo, que con mucho éxito logró anticipar en 2008 cuando se produjo la crisis de las hipotecas subprime. Por eso, se lo llama “Dr. Doom” (Doctor Catástrofe).
En un comienzo, sus predicciones fueron descalificadas por considerarse demasiado pesimistas, pero demostraron, a posteriori, ser certeras. En la actualidad, es profesor de la Escuela de Negocio de la Universidad de Nueva York (NYU’s Stern School of Business) y presidente de Roubini Global Economics (www.roubini.com).
También, es consultor del National Bureau of Economic Research y del Center for Economic Policy Research, y, anteriormente trabajó en el Banco Mundial (1995-998) y el Fondo Monetario Internacional (1988-2003). A su vez, fue economista senior en el Consejo de Asesores del Presidente bajo la administración de Bill Clinton.
Roubini suele mostrarse polémico y hasta extremo. En artículos como “Marx tenía razón: el capitalismo es autodestructivo”, pregona que el mundo volvería a entrar en recesión luego de la que ya vivió en 2009. “Al paso que vamos, la próxima crisis financiera será aún peor”, sostuvo en el diario español El País en 2010.
Esto lo llevó a ubicarse en el tercer lugar entre los mayores gurúes y asesores financieros en la encuesta realizada hace tres años por la agencia Bloomberg entre sus suscriptores (administradores de fondos, inversores y analistas). Sólo fue superado por Warren Buffett y Bill Gross y compartió la posición con George Soros y Marc Faber.
Respecto a la crisis en los países centrales, su razonamiento básico es que el mundo desarrollado se encuentra en un doloroso proceso de desapalancamiento global porque los problemas empezaron con demasiada deuda privada y apalancamiento y esas naciones tienen, además, otra tanta generada por el Estado.
Eso significa que tienen que gastar menos para ahorrar más, lo que redunda en una menor tasa de crecimiento en la mayoría de las economías durante muchos años, además del riesgo de una recaída en la recesión.
Para evitar otro cataclismo financiero, una de las pocas soluciones es que los bancos centrales deban flexibilizar su política monetaria aún más. Como la Reserva Federal ya ha dicho que mantendrá las tasas de interés cerca de cero durante los próximos dos años, hasta mediados de 2013, Roubini piensa que probablemente no sea suficiente y que podría ser necesario un mayor relajamiento cuantitativo
Sin embargo, es consciente de que la política monetaria y la liquidez no pueden resolver los problemas de solvencia y crédito, pero se trata así de reducir la probabilidad de una recaída en la recesión.
En relación a su interpretación de Karl Marx, afirmaba que tenía razón en decir que llegado un punto, el capitalismo podía autodestruirse, porque no se puede seguir trasladando ingresos del trabajo al capital sin tener un exceso de capacidad y una falta de demanda agregada, y eso es lo que sucedió.
Para que cada empresa pueda sobrevivir y prosperar, tendrá que recortar costos laborales aún más y estos son los que reciben los empleados y el consumo de otras tantas, por lo que se convierte en un proceso de autodestrucción. Allí es donde Roubini ve el centro del problema que aún quedará por verse si esta vez se cumple, como ocurrió en 2009.
Descargar aquí la plataforma SaxoTrader para ejecutar ideas de trading.
http://latin.saxobank.com