Por qué invertir en acciones
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En todo el mundo y todos los días, los particulares negocian con acciones y contratos por diferencia (CFD, por sus siglas en inglés). Cuando lo hacen con compañías que conocen, como Nokia o Coca Cola, o índices enteros, como el índice FTSE 100 de Londres, están provocando que su dinero trabaje para ellos.
Las acciones son partes de una empresa. En otras palabras, cada uno de los papeles representa la propiedad de una firma. A modo de ejemplo, si es titular de una acción de una compañía que emite 1.000 acciones, será propietario del 0,1% de la empresa. Asimismo, si tiene una de una firma que ha emitido 1.000.000 de acciones, será propietario del 0,0001%.
Cada corporación puede determinar con total libertad cuántos papeles emitir y es competente para adoptar la decisión. Los inversores u otros agentes de mercado no pueden crear sus propias acciones. Únicamente pueden negociar con aquellas que ya se hayan emitido.
Cuando es propietario de una, tiene derecho a compartir los éxitos y fracasos de la compañía, así como sus ganancias y pérdidas. Cuando la empresa gana dinero, el valor de sus acciones en general se incrementa, y viceversa.
Los inversores que especulan con el precio de un papel pueden provocar que fluctúe al alza o a la baja a corto plazo, si bien el rendimiento de la empresa es normalmente el conductor a largo plazo de su movimiento. Los inversores compran y venden acciones para sacar partido de esta variación. Si adquiere una acción y su valor en cuestión se incrementa, entonces ganará dinero. A modo de ejemplo, si se hace de un papel de Google (GOOG) por 400 dólares y lo vende cuando ha alcanzado los 500 dólares, habrá ganado 100 billetes verdes (500 - 400 = 100). Si compra una acción en corto (lo que significa que la toma de su operador y la vende en el mercado abierto) y su precio baja, habrá ganado dinero. A modo de ejemplo, si toma de su operador un papel de Google y seguidamente procede a su venta en el mercado abierto por 600 dólares, vuelve a comprarla por 500 y, por último, la devuelve a su operador, habrá ganado 100 billetes verdes (600 - 500 = 100).
Los precios de las acciones fluctúan día a día. Su labor en calidad de inversor consiste en determinar qué dirección considera que va a seguir y, así, colocar en consecuencia sus inversiones.
Inversores de acciones
Los que tienen voluntad de comprar o vender un papel envían sus órdenes a su operador, por ejemplo a Saxo Bank, quien se se encarga del resto. El banco envía, a su vez, la orden al mercado de intercambio de acciones conveniente. Allí se cumplimenta la orden comparándola con otra orden (u órdenes). El mercado envía confirmación a Saxo de que la orden se ha cumplimentado y el banco actualiza la orden en su cuenta. Todo ello ocurre en cuestión de segundos, a veces en menos.
Las plataformas de negociación de operadores posibilitan que su ejecución se lleve a cabo a la velocidad del rayo. Saxo Bank permite que hasta el 60% de la garantía invertida en determinadas acciones y ETFs se utilicen en actividades de negociación marginales (negociación de divisas y CFDs). A modo de ejemplo, si conserva una posición en una acción ordinaria con un valor de 10.000 dólares podrá utilizar hasta 6.000 como garantía para cotizar con divisas y CFDs.
Sugerencias:
- Para operar con las acciones o CFDs de Google en la plataforma SaxoTrader, usar el ticker (GOOG:xnas)
Descargar aquí la versión de la plataforma SaxoTrader para ejecutar estas ideas.
http://latin.saxobank.com